"Uno de los esfuerzos más importantes de las sociedades modernas y de los países latinoamericanos ha sido la búsqueda del desarrollo, y esta es una aventura que, en cierta forma, reproduce el conocido mito de Sísifo, al que hay que incluir un obstáculo adicional: la violencia y el consecuente sentimiento de miedo e inseguridad con el que actualmente convive la población.
Es un obstáculo no únicamente por los costos que conlleva su prevención y control, sino fundamentalmente por sus efectos negativos en la calidad de vida, así como por el debilitamiento que sufren las instituciones, debido a que pone en serio riesgo el mantenimiento y la ampliación de la democracia en el continente, pues no sólo afecta a la plena vigencia de los derechos de las personas, sino que inclusive llega a la eliminación. La violencia reduce espacios y tiempos de convivencia ciudadana, lo que ya es negativo en un continente que tiene serias carencias de ciudadanía y democracia."