"El reportaje de este mes sobre las arenas bituminosas de Canadá es un relato aleccionador acerca de las consecuencias de los apetitos voraces. Con el descenso de las reservas convencionales de petróleo y los crecientes costos de su extracción, fuentes como las arenas bituminosas -capas de un betún similar al alquitrán, mezclado con barro, arena y agua- se vuelven cada vez más atractivas como alternativa para satisfacer las exigencias mundiales de hidrocarburos. La trampa: el proceso de extracción es sucio y costoso para el medio ambiente.
Razón de más para prestar atención a las decisiones que tomamos."